jueves, 14 de noviembre de 2024

DECIMA SEMANA. Desde la declaración de la ONU sobre DDII al cuarto poder, desafíos para el Periodismo

 




DÉCIMA SEMANA. Desde la declaración de la ONU sobre DDII al cuarto poder, desafíos para el Periodismo

Entra Tocqueville a examinar el asunto

Las ideas de Tocqueville sobre la libertad de prensa deben entenderse a la luz de su opinión sobre ella. Él quiere a la libertad de expresión más por consideración de los males que evita que por las bondades que produce.

La libertad de prensa y expresión tiene importancia y debe conservarse a pesar de sus defectos. Los tiene y son obvios, pero sus ventajas los superan.

Alexis de Tocqueville (1805-1859), francés, funcionario del gobierno de su país, publicó en 1835 De la Démocratie en Amérique. El libro consultado para esta carta es Tocqueville, Alexis de (1978). La Democracia En América, FCE, 1978, pp. 198-205.

Las ideas de Tocqueville sobre la libertad de prensa 

Alexis de Tocqueville (1805-1859), francés, funcionario del gobierno de su país, publicó en 1835 De la Démocratie en Amérique


Él quiere a la libertad de expresión más por consideración de los males que evita que por las bondades que produce.

La libertad de prensa y expresión tiene importancia y debe conservarse a pesar de sus defectos. Los tiene y son obvios, pero sus ventajas los superan.

Si debe seleccionarse entre tener o no tener libertad de prensa, la mejor decisión es tener libertad de prensa a pesar de los defectos que ella tiene.


1. Un juicio al gobernante

En su primera consideración sobre la libertad de prensa, Tocqueville menciona el caso de ciertas naciones que pretenden ser libres, donde los gobernantes pueden violar la ley sin que haya posibilidad de juicio.


En estos casos, la prensa es la única garantía que queda de libertad y de seguridad del ciudadano. La prensa, donde ella es libre, constituye un límite al poder desmedido del gobernante.


Los medios son una especie de tribunal de los gobernantes. Aunque el funcionario público no sea llevado a juicio legal a pesar de sus delitos, los medios exponen al funcionario ante un juicio de opinión pública.


El efecto esperado de ese juicio de opinión pública es el de menos delitos por parte de los gobernantes que temen ser expuestos a la luz pública.


La libertad de expresión adquiere importancia ya que tiene el efecto de aminorar las conductas indebidas del gobernante, al menos en alguna proporción.



2. Seguridad del ciudadano

La libertad de expresión es muy importante porque aumenta la seguridad del ciudadano. El ciudadano sabe que los medios pueden exponer públicamente los abusos de gobierno a los que él está expuesto.


El ciudadano siente tranquilidad al saber que tiene un aliado al que puede acudir en caso necesario. Otra de las razones por las que la libertad de expresión es muy importante.


Tocqueville, pues, cree en la libertad de prensa como un mecanismo de defensa del ciudadano ante la posibilidad de abusos de la autoridad. Donde no hay libertad de prensa, el ciudadano sufre la opresión de la autoridad en mayor proporción que donde ella existe.


3. Democracia y libertad de expresión

Otra de las consideraciones de Tocqueville para favorecer la libertad de prensa, a pesar de sus defectos, es su íntima relación con la democracia. Una sería incongruente sin la otra.


La soberanía del pueblo y la libertad de prensa son dos cosas correlativas totalmente.


Disfrutar, por ejemplo, del derecho a voto y al mismo tiempo tener censura de los medios, es una situación absurda que no puede mantenerse mucho tiempo por la contradicción que implica.


El voto universal concede a cada ciudadano el derecho a gobernar. Este derecho exige el conocimiento de diferentes opiniones y puntos de vista necesarios para ejercer un voto informado.


Importancia de la libertad de expresión, las razones según Tocqueville.


Libertad de expresión y las quejas en su contra

Tocqueville trata un tema que es causa de enojo y preocupación entre muchos. Quienes ven a los medios reportando sucesos negativos, violentos y agitadores, esperan y anhelan una conducta más tranquilizadora de los medios.

Estas son las quejas de quienes lamentan que los medios solo reporten lo malo. Pero, esa es la naturaleza de los medios, dice Tocqueville.

La prensa tiene pasiones e instintos propios de ella, que son independientes del momento. Los medios son por esencia inquietos y hasta molestos. Presentan opiniones, noticias, eventos y editoriales que pueden no ser ni placenteros, ni cómodos.

Hablando de su época, Tocqueville dice que en los EEUU la prensa tiene los mismos gustos destructores que en Francia y la misma violencia. Pero tal es su defensa de la importancia de la libertad de prensa y expresión que afirma que ese poder extraordinario, tan único por su mezcla de bienes y de males, permite la existencia de la libertad al mismo tiempo que apenas pueda mantenerse el orden.


No hay término medio

Entoces, Tocqueville propone una idea clara. No existe un punto ideal deseable para seleccionar entre la servidumbre y el libertinaje de los medios.


📌 Si uno quiere tener las enormes ventajas de la libertad de prensa, no hay más remedio que someterse a los males inevitables que ella produce. Solamente ilusos pueden intentar alcanzar ese punto medio imposible.


La libertad de expresión es muy importante. Tanto que merece que sus excesos sean tolerados. Las ventajas de la libertad de expresión lo justifican.


La libertad de expresión como costumbre

En su análisis de la prensa de Norteamérica, Tocqueville afirma que allí el poder de los periódicos es débil. Apunta una causa de esa falta de fuerza. Es la costumbre del ciudadano de escuchar diversos puntos de vista tratados incluso de manera inflamada.


Donde los ciudadanos están acostumbrados a escuchar variadas opiniones sobre asuntos públicos, el poder de la prensa es pequeño. Las personas reaccionan ante esas opiniones de manera cauta, porque saben que son solo puntos de vista. Y ese poder es aún menor cuando hay prosperidad.


El poder de la prensa, por el contrario, es mayor donde la libertad de prensa es nueva, donde no hay costumbre de escuchar y respetar diferentes puntos de vista y donde no hay progreso material. Allí, las personas creen al primero que habla, sin mayor juicio ni razón.


Quien no vive dentro de ese ambiente de libertad de prensa no ha desarrollado el hábito de escuchar sin necesariamente creer lo que oye, y puede hacer caso del que más grita sin que intervenga la inteligencia, ni el juicio entre opiniones.


La evolución de la libertad de expresión y el derecho a la información entre 1800 y 1914 estuvo marcada por importantes procesos históricos y la participación de actores clave. A continuación, exploraremos algunos momentos relevantes durante este período:

Contexto de la Era Contemporánea:

El siglo XIX fue testigo de profundos cambios políticos, sociales y tecnológicos en todo el mundo.

La Revolución Industrial, la consolidación de los estados nacionales y el surgimiento de movimientos ideológicos influyeron en la concepción de la libertad de expresión.

Antecedentes Filosóficos y la Ilustración:

El liberalismo político, inspirado en la Ilustración, promovió la razón, la libertad individual y la igualdad.

La Revolución Francesa (1789) proclamó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, que incluía la libertad de opinión y expresión.

La Prensa y la Revolución Francesa:

Durante la Revolución Francesa, la prensa desempeñó un papel crucial en la difusión de ideas revolucionarias y la crítica al antiguo régimen.

La Declaración de los Derechos del Hombre reconoció la libertad de prensa como un derecho fundamental.

La Primera Guerra Mundial y la Sociedad Contemporánea:

La Primera Guerra Mundial (1914-1918) marcó el fin de las alianzas europeas y el surgimiento de nuevas ideologías.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) reconoció la libertad de pensamiento, opinión, expresión y reunión.

El Liberalismo y la Libertad de Expresión:

Para los liberales, la libertad individual era esencial. La libertad de expresión se convirtió en un pilar fundamental del pensamiento liberal.

La prensa libre y la diversidad de opiniones eran vistas como esenciales para el funcionamiento democrático.

Control del Estado y Tolerancia:

Los liberales se oponían a la censura y al control absoluto del Estado sobre la sociedad.

La diversidad cultural y la tolerancia hacia opiniones diferentes también eran valoradas.


Ya podía Marx defender teóricamente la prensa libre e independiente y los revolucionarios alzarse contra la censura de los zares, pero los bolcheviques pronto introdujeron nuevamente la censura, desde 1922 y hasta el fin de la URSS por la Administración Principal para la Salvaguarda de los Secretos de Estado en la Prensa (más conocida por su siglo de Glavlit), la cual era la responsable de censurar cualquier intento de publicación o transmisión de secretos sensibles.

La censura, de acuerdo a los lineamientos ideológicos y políticos impuestos por el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), fue implementada a través de varios departamentos estatales especializados, a saber:

Goskomizdat censuraba todo lo relativo a material impreso: ficción, poesía, etc.

Goskinó, a cargo del control de la cinematografía.

Gosteleradio, a cargo de las emisiones o transmisiones radiales y televisivas.

El Primer Departamento (en varias agencias e instituciones, como el Comité Estatal de Estadísticas (Goskomstat), era responsable de asegurarse de que los secretos estatales y la información sensible sólo alcanzasen las pocas manos autorizadas.

Durante la Primera Guerra Mundial, la prensa desempeñó un papel crucial como órgano de propaganda. Los gobiernos de los países involucrados establecieron departamentos específicos encargados de difundir mensajes y noticias que favorecieran a sus intereses bélicos. A continuación, se presentan aspectos clave relacionados con este uso de la prensa durante la Gran Guerra:

Creación de Mensajes Patrióticos:

Se crearon afiches, folletos y periódicos con mensajes patrióticos y nacionalistas que exaltaban los valores y virtudes propias y demonizaban al enemigo.

La prensa se convirtió en un vehículo para promover la causa bélica y mantener la moral tanto en el frente como en la retaguardia.

Control y Censura Gubernamental:

Los gobiernos controlaron y censuraron la prensa para asegurarse de que los mensajes fueran coherentes con sus objetivos de guerra.

La veracidad descriptiva de los titulares al principio de la guerra fue “domesticada” a medida que el conflicto se alargaba y los muertos aumentaban.

Mensajes Propagandísticos:

Los mensajes propagandísticos eran similares en contenido en ambos frentes.

Intentaban evitar el derrotismo, las voces pacifistas y cualquier malestar social que pudiera afectar al curso de la guerra.

Enfrentando el Desgaste de la Opinión Pública:

El desgaste de la opinión pública y entre los propios combatientes fue un enemigo importante para los gobiernos.

Se utilizaron agresivas campañas de expresión patriótica para mantener la moral y evitar el malestar social.

Durante los años **1914 a 1945**, un período marcado por dos guerras mundiales y profundas transformaciones sociales, la **libertad de expresión e información** enfrentó desafíos significativos en todo el mundo. A continuación, destacaré algunos aspectos relevantes para una clase universitaria de Periodismo:

1. **Censura y Represión en el Porfiriato (México)**:
   - Durante el **Porfiriato** en México (1876-1911), la prensa sufrió una fuerte censura. El gobierno de **Porfirio Díaz** restringió la libertad de expresión y limitó el acceso a información crítica y objetiva². Esto afectó la capacidad de los periodistas para informar sobre asuntos políticos y sociales.

2. **Primera Guerra Mundial (1914-1918)**:
   - Durante la **Primera Guerra Mundial**, muchos países impusieron censura militar y controlaron la información que se difundía. Los periodistas enfrentaron restricciones para informar sobre los conflictos y las atrocidades de la guerra. La propaganda estatal también influyó en la percepción pública⁶.

3. **Período de Entreguerras (1918-1939)**:
   - Tras la Primera Guerra Mundial, surgieron movimientos totalitarios en Europa. Regímenes como el de **Adolf Hitler** en Alemania y **Benito Mussolini** en Italia restringieron la libertad de prensa y persiguieron a periodistas críticos. La propaganda estatal y la censura fueron herramientas clave para controlar la información⁶.

4. **Segunda Guerra Mundial (1939-1945)**:
   - Durante la **Segunda Guerra Mundial**, la censura y la propaganda alcanzaron niveles sin precedentes. Los gobiernos de los países en conflicto controlaron estrictamente la información que se publicaba. Los periodistas enfrentaron riesgos extremos al informar desde zonas de combate. La persecución de periodistas judíos y disidentes políticos también fue común⁶.

5. **Impacto en el Periodismo**:
   - La censura y la represión afectaron la calidad y la veracidad de las noticias durante estos años. Los periodistas lucharon por mantener su integridad y enfrentaron amenazas a su seguridad personal. Algunos se convirtieron en héroes al arriesgar sus vidas para informar la verdad⁶.

6. **Legado y Reflexión**:
   - Estudiar este período histórico permite a los estudiantes de Periodismo comprender cómo los contextos políticos y sociales influyen en la libertad de expresión. También destaca la importancia de la valentía y la ética periodística en momentos de crisis⁶.

En resumen, la libertad de expresión e información durante los años 1914 a 1945 fue un terreno complejo y peligroso para los periodistas. Su lucha por informar con veracidad y enfrentar la censura es un recordatorio constante de la importancia de estos derechos fundamentales en cualquier sociedad⁶.

Durante la **Segunda Guerra Mundial**, la **propaganda** se convirtió en un arma crucial utilizada por todas las partes involucradas para influir en la opinión pública y promover sus respectivas agendas. A través de mensajes persuasivos, imágenes impactantes y la difusión de noticias falsas, los gobiernos buscaban controlar la información y moldear la percepción de los eventos. Aquí están algunos aspectos clave relacionados con el uso de la prensa como órgano de propaganda durante ese período:

1. **Medios de Comunicación como Vehículos de Propaganda**:
   - Los **periódicos**, la **radio** y el **cine** eran los principales medios a través de los cuales los gobiernos transmitían sus mensajes a la población.
   - En los países democráticos, aunque los medios de comunicación no estaban directamente controlados por el gobierno, se les presionaba para que apoyaran la causa de la guerra.

2. **Contenido de la Propaganda**:
   - El contenido variaba según el país y la situación política.
   - Se utilizaba el **humor**, la **sátira**, la **violencia** y el **miedo** para influir en la opinión pública.
   - Los **carteles**, **panfletos**, **folletos**, **documentales** y **películas propagandísticas** formaban parte de la propaganda impresa y visual.

3. **Ejemplos de Uso de la Propaganda**:
   - **Alemania Nazi**: El régimen nazi controlaba todos los medios de comunicación, lo que le permitía difundir su mensaje de manera efectiva. La propaganda nazi se centró en la creación de una identidad racial alemana superior y en la demonización de los judíos y otros grupos considerados "no arios".
   - **Japón**: Utilizó carteles, periódicos, documentales y películas para fomentar el patriotismo y retratar los conflictos del Pacífico como una lucha por la independencia contra la opresión occidental.
   - **Aliados (Reino Unido)**: Crearon servicios de propaganda para mantener la moral y motivar a la población a apoyar la guerra.

El artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH), que garantiza la libertad de opinión y expresión, fue redactado con plena conciencia de la influencia y el papel que desempeñaron los medios de comunicación durante la Segunda Guerra Mundial. A continuación, exploraremos cómo la situación de la prensa en ese contexto influyó en la formulación de este artículo:
Contexto de la Segunda Guerra Mundial:
Durante la Segunda Guerra Mundial, los medios de comunicación, especialmente en los países totalitarios como Alemania Nazi, jugaron un papel crucial en la creación de un entorno propicio para la persecución, la discriminación y el genocidio.
La maquinaria propagandística nazi, dirigida por Joseph Goebbels, controlaba la información y manipulaba la percepción pública.
Impacto en la Redacción del Artículo 19:
Los redactores de la DUDH eran conscientes de cómo los medios y la industria cinematográfica nazi contribuyeron a la creación de un ambiente que permitió la matanza de 6 millones de judíos y otros grupos.
La experiencia de la guerra y la manipulación de la información influyeron en la decisión de incluir criterios explícitos en el artículo 19 para proteger contra la incitación al odio y la discriminación.

Artículo 18. Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Artículo 19. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.”



Desarrollo del concepto

El derecho a la comunicación contempla tres ámbitos para su acción: producción, emisión y recepción los cuales encuentran formatos diversos para su manifestación; es decir, además de los medios de difusión, se encuentran expresiones artísticas y otras herramientas.


En tanto derecho humano, por su carácter interdependiente, el derecho a la comunicación se encuentra vinculado a otros derechos tales como el derecho de acceso a la información y la Libertad de expresión. Su ejercicio y garantía son necesarios para promover la participación democrática de las personas en el ejercicio de informar y ser informadas.2​


El artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 indica que "todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras por cualquier medio de expresión."


El derecho a la comunicación no es exclusivo de labores periodísticas y profesionales. En el marco de los derechos humanos se reclama que pueda ser ejercido por cualquier persona en el ejercicio de su ciudadanía. Entre los principales obstáculos que limitan su ejercicio se encuentran las diferentes brechas digitales que marcan el acceso y los conocimientos del uso de las TIC determinantes en las posibilidades de acceso a los medios de producción y difusión.


**El Derecho a la Información** es un pilar fundamental en la construcción de sociedades del conocimiento inclusivas. A nivel global, se han realizado avances significativos en la promoción y protección de este derecho humano. A continuación, presento un diagnóstico sobre el estado actual del Derecho a la Información:


1. **Marco Internacional**:

   - La **UNESCO** aboga por el acceso a la información como una libertad fundamental. Se basa en el artículo 19 de la **Declaración Universal de Derechos Humanos**, que protege el derecho de toda persona a buscar, recibir y difundir información¹.

   - El **Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos** también reconoce específicamente el derecho al acceso a la información⁴.


2. **Legislación y Garantías Constitucionales**:

   - Al menos **127 países** cuentan con disposiciones constitucionales y legales que establecen el acceso a la información².

   - Desde la adopción de la **Agenda 2030**, **11 países** han adoptado legislación específica para el acceso a la información¹.


3. **Monitoreo Global**:

   - La **UNESCO** es responsable del monitoreo global del indicador **16.10.2** de los **Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)** relacionado con el "número de países que adoptan e implementan garantías constitucionales, legales y/o normativas para el acceso público a la información"¹.


4. **Día Internacional del Acceso Universal a la Información (IDUAI)**:

   - Cada **28 de septiembre**, se celebra el **IDUAI** para concienciar sobre la importancia del acceso a la información.

   - En **2022**, la **UNESCO** publicó su Informe anual sobre el acceso del público a la información, basado en una encuesta realizada en **123 países y territorios**⁴.

La **Declaración de Chapultepec**, adoptada durante la **Conferencia Hemisférica sobre Libertad de Expresión** en la Ciudad de México el **11 de marzo de 1994**, es un conjunto de principios fundamentales relacionados con la **libertad de expresión** en las Américas. A continuación, resumo los aspectos centrales de esta declaración:


1. **Principios de la Declaración de Chapultepec**:

   - **Libertad de Expresión y Prensa**: No hay personas ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa. El ejercicio de estos derechos no es una concesión de las autoridades; es un derecho inalienable del pueblo.

   - **Derecho a Buscar y Recibir Información**: Toda persona tiene el derecho a buscar y recibir información, expresar opiniones y divulgarlas libremente. Nadie puede restringir o negar estos derechos.

   - **Transparencia del Sector Público**: Las autoridades deben poner a disposición de los ciudadanos, de manera oportuna y equitativa, la información generada por el sector público.

   - **Protección de Periodistas**: No se puede obligar a ningún periodista a revelar sus fuentes de información. La violencia, el asesinato y la impunidad de los agresores coartan severamente la libertad de expresión y de prensa.

   - **Censura y Restricciones**: La censura previa, las restricciones a la circulación de los medios y la imposición arbitraria de información se oponen directamente a la libertad de prensa.

   - **No Discriminación**: Los medios de comunicación y los periodistas no deben ser objeto de discriminación en función de lo que escriben o dicen.

   - **Ética Periodística**: La credibilidad de la prensa está ligada al compromiso con la verdad, la imparcialidad y la diferenciación clara entre mensajes periodísticos y comerciales.


2. **Responsabilidad Compartida**:

   - El logro de estos fines y la observancia de los valores éticos y profesionales no deben ser impuestos. Son responsabilidad exclusiva de periodistas y medios.


¿Qué quiere decir Cuarto poder?


"Cuarto poder" es la expresión que hace referencia a los medios de comunicación y la prensa en cuanto a sector dotado de gran poder o influencia en los asuntos sociales y políticos de un país.​ Se comenzó a emplear en el siglo XIX en gobiernos y sus representantes, colocándoselo junto a los tres poderes del Estado: el poder ejecutivo, el poder legislativo y el poder judicial.


El término cuarto poder alcanzó la popularidad cuando el escritor y filósofo escocés Thomas Carlyle, atribuyó dicha expresión al escritor, orador y político anglo-irlandés, famoso e influyente en su época, Edmund Burke, quien la pronunciaría en el debate de apertura de la Cámara de los Comunes del Reino Unido en 1787. 

El término cuarto poder alcanzó la popularidad cuando el escritor y filósofo escocés Thomas Carlyle, atribuyó dicha expresión al escritor, orador y político anglo-irlandés, famoso e influyente en su época, Edmund Burke, quien la pronunciaría en el debate de apertura de la Cámara de los Comunes del Reino Unido en 1787. 


Cuando en 1787 Edmund Burke sostuvo que la prensa (el medio de comunicación social

por excelencia de aquella época) era el “cuarto poder”, ni él mismo podría haber imaginado el alcance que tendrían sus palabras con el correr de los años. ¿Quién podría, hoy en día, desconocer la influencia de los mcs? ¿Alguno de nosotros podría prescindir totalmente de la televisión, la prensa o la radio sin ver su vida alterada o perjudicada de alguna manera? No cabe duda de que ellos cuentan hoy en día con un poder arrollador y envolvente.


En su discurso, Burke dijo que había tres poderes en el parlamento; señalando que en la tribuna de prensa era donde se sentaba el cuarto poder, de lejos, más importante que todos ellos.​ Cabe destacar que en ese momento la prensa ocupaba el cuarto espacio de los escaños en el Parlamento inglés, al lado de quienes ocupaban los otros tres: los Lores Espirituales (representantes de la iglesia), los Lores Temporales (la nobleza) y los Comunes (los políticos).


La expresión ‘cuarto poder’, atribuida al político inglés Edmund Burke,  es de finales del siglo XVIII. Se cuenta que en uno de sus discursos en el parlamento inglés, señalando a la tribuna de la prensa, dijo: “Ahí, el cuarto poder”. Otra cosa es que, como señala Benito (1991), “en los años en los que podría datarse esta anécdota no existiera tal tribuna de prensa en el parlamento inglés, y que fue Macaulay quien escribiría que ‘la tribuna ocupada por la prensa se ha convertido en el cuarto poder del reino’ (a fourth state of the kingdom)”.


Sea como fuere, Burke, en sus escritos, sí se refirió al poder que en aquellos tiempos ya tenía la prensa, en su sentido más amplio, para promover criterios políticos en la sociedad. Tengamos en cuenta que en esos años estaba en pleno apogeo la Revolución francesa y que en el parlamento inglés se discutían las influencias que los cambios políticos franceses podrían acarrear a la política inglesa. Burke, político, se implicó bastante en esas discusiones, y su obra Reflexiones sobre la Revolución francesa fue muy debatida

no sólo en la tribuna parlamentaria, sino también en la tribuna de la prensa.


En uno de sus escritos, Burke dijo que “el pueblo verá la necesidad de restaurar en los hombres públicos el respeto por la opinión pública”, poniendo de manifiesto la importancia de la opinión pública. En otro señaló que “expresar una opinión es un derecho que todos tenemos”.


Castro (2006, p. 86) señala que “Burke no se ocupa específicamente de la libertad de prensa, pero en su panfleto, Thoughs on the French Affairs, no se le pasó por alto tal concepto”. Así, identificó a la prensa como el primer vehículo de difusión de las ideas revolucionarias por Europa: “Con treinta cabeceras sólo en París, los periódicos forman parte de lo que todos leen y son lo único que leen la inmensa mayoría. Poca importancia podría tener la obscuridad y lo indigno de los redactores, su efecto era como el las baterías artilleras cuya eficacia no la da el efecto de cada proyectil, sino la acumulación reiterada de ellos” (Burke, 2003, p. 234).


Más específicamente, Castro establece que “ya en 1793 su parecer era tan concluyente como apasionado: ‘la prensa ha sido el gran instrumento de subversión del orden, de la moral, de la religión, y podría decir que de la misma sociedad humana’ (Observations on the Conduct of the Minority)”.


Burke matizaba que el propósito de los autores no parece tanto la difusión de ideas, la presentación de argumentos y razones dirigidos a un público ilustrado, como la agitación, el conmover suscitando pasiones contrarias a los representantes de los intereses económicos sustentadores del viejo orden, especialmente en los más bajos estratos sociales, de cuyas pretensiones y quejas se erigen en portavoces.


Con las citas de Burke queremos poner de manifiesto que ya desde muy pronto la prensa actuó como contrapoder de los poderes establecidos, función que luego fue reconocida por la sociedad. Ahora bien, ese ‘cuarto poder’, como señala Soria (1990, p. 107), “es metáfora y hay que aplicarla a la información que forma ciudadanos, y a los medios que no son instrumentos de otros poderes para derribar gobiernos o cambiar ideas”.


La atribución falsa es la que convierte al dublinés Edmund Burke (17291797) en autor de la frase “El periodismo es el cuarto poder”. Jamás la dijo aunque puso las bases para que, ya en el siglo XIX, la pronunciara y escribiera el periodista, político e historiador Thomas Babington Macaulay (1800-1859). Se suponía que había otros tres poderes más importantes: el legislativo, el ejecutivo y el judicial. Y esta división jerárquica de poderes parece haber sido enunciada por Montesquieu o, por lo menos, eso se dice siempre. Y he aquí la segunda pieza en la caza de tópicos. Porque quien de verdad enunció tal división, siglos antes que Montesquieu


La información es poder, está presente en todos los canales de conocimiento y se canaliza por vías muy rápidas. La relación entre poder y prensa quedó rápidamente ilustrada en forma magistral. A lo largo de la historia, se ha gestado el lazo de unión entre la prensa y el cuarto poder. En 1815, Napoleón volvía de su exilio en Elba y el diario capitalino Le Moniteur se convirtió en el instrumento narrativo de su regreso al trono. El Emperador francés explicó sin tapujos el sueño que tenían todos los gobernadores, se convirtió en la voz de todos ellos que no se atrevían a confesar. "La libertad de prensa debe estar en manos del gobierno, la prensa debe ser un poderoso auxiliar para hacer llegar a todos los rincones del Imperio las sanas doctrinas y los buenos principios. Abandonarla a sí misma es dormirse junto al peligro". 

La frase de Macaulay enlazando a la prensa con el poder y atribuyéndole al cuarto rango generó tanta fortuna que, nacida y próspera durante todo el siglo XIX, navegó triunfal por el XX. Desde que el banquero Jakob Fugger empezó a comerciar con información, fijando el origen rudimentario de lo que luego serían las empresas informativas hasta nuestros días, han cambiado muchas cosas en los medios de comunicación tanto como industria y como actividad profesional.

Aquellas primeras publicaciones que contenían informaciones de los precios de las mercancías en los puertos europeos dieron un paso a un lado para otorgar protagonismo a grupos mediáticos cuya finalidad era comerciar con todo tipo de información, a la que han añadido grandes facetas de entretenimiento. "El periodismo surgió para resolver la escasez de información. Información que era valiosa por su escasez".​ De esta manera, surgió una profesión periodística que, por un lado, ejerce su actividad profesional en una industria y, por otro lado, acepta las funciones que, progresivamente, le va otorgando la sociedad.

En sus comienzos, a los medios de comunicación se les reconocía como:

Instancias fiscalizadoras de la gestión pública
Mediadores entre poderes y ciudadanos
Oferentes de información oportuna e imparcial

Toda democracia liberal reivindica la importancia de publicar la información para dar a conocer el poder del Estado y así cumplir con una de las bases principales del liberalismo, la protección del individuo frente al Estado. Los medios de comunicación fueron llamados para cumplir, en última instancia, el rol sobre los poderes del Estado. El individuo debía formarse para ejercer todos sus derechos políticos, sociales económicos y culturales. Más tarde, después de la Segunda Guerra Mundial, se promovió la defensa de los Derechos Humanos. El tiempo avanzaba y los medios de presentaban como educadores sociales dentro de una sociedad bastante dependiente. Por tanto, construir una conciencia humana supondría el desarrollo de la democracia. Sin embargo, la lucha política mediante los medios de comunicación de masas produce epifenómenos y apariencias sustituyendo hechos y decisiones reales y, de esta idea, Michel Foucalt, establece la contraposición con el Estado de Derecho y recalcó que no es más que un instrumento de control social.

El desarrollo del mundo contemporáneo depende de la información que se posee. De aquí, surge el dicho "la información es poder", pero la desinformación también es poder. Los medios de comunicación son responsables de este privilegio. Como establecen, Burke, Marx y Lenin, la prensa posee un poder que es capaz de imponerse al resto de los poderes y moldear a su gusto las sociedades.

El término Cuarto Poder hace referencia a la prensa y a los medios de comunicación, tanto en su capacidad explícita de defensa como en su capacidad implícita de enmarcar las cuestiones políticas. Aunque no está reconocido formalmente como parte de un sistema político, ejerce una importante influencia social indirecta. El uso del término “cuarto poder” es utilizado para describir a los medios de comunicación modernos, sin embargo, es algo anticuado, a menos que sea con ironía, dada la desconfianza del público hacia los periodistas y la cobertura de noticias en general.

La prensa desempeña un papel vital en la protección de la democracia al proporcionar información objetiva y veraz, investigar y exponer la corrupción y el abuso de poder, y fomentar el debate público informado. Cuando los medios de comunicación respetan los principios éticos, fortalecen su capacidad para ejercer este papel y contribuir al buen funcionamiento de la democracia.

En tiempos de Burke y Macaulay, al igual que con Aristóteles, los tres poderes tradicionales no eran los únicos dominantes en todos los ámbitos gubernamentales. El poder político, el poder económico, el poder militar, el poder religioso, el poder intelectual o el poder de masas destacaban entre los más figurantes. 

La prensa nació como poder y en el Siglo XVIII es, principalmente, de información cultural, de conocimientos o de datos. En la época de la Ilustración, Francia es la principal pionera de utilización de la prensa mientras que en el Siglo XIX, especialmente, a partir de 1820, Europa y América se presentan como líderes de la influencia del poder político de los medios de comunicación.

Además de la Ilustración, fuente nativa del Periodismo, el Romanticismo es un pilar fundamental en su crecimiento dado que en él adquiere su segunda piel. 

Se debe resaltar el lazo de unión de los periódicos con la política y sus dificultades para adjuntarse a la economía. Para los políticos (especialmente los de partidos que no gozan del favor popular) los medios de comunicación deben ser independientes del poder económico (para no tener que depender de la venta de ejemplares y de la publicidad). Su modelo ideal es que los medios sean financiados por el Estado, pues asi aseguran que su mensaje sea difundido independiente de las preferencias del lector)
Cuando los partidos son populares entre la población (politica de masas) se las arreglan para que no haya oposición a sus ideas, cerrando a su competencia usando para ello el poder del Estado.

Modelos de la relación entre el poder político y los medios

Los investigadores anglosajones han intentado plasmar en unos determinados modelos estas difíciles relaciones entre el poder político y los medios. Históricamente el primer modelo es el del  Adversario (adversary model), que subraya la desconfianza medios-poder a que nos hemos referido y parte de la existencia de un conflicto permanente de interés entre gobierno y medios. Este modelo también ha sido denominado del Watchdog, del perro guardián, porque entiende que la misión de los medios es la permanente vigilancia de la acción gubernamental, Blumer y Gurevitch afirman que este planteamiento. Deriva de “esa presuposición de la teoría liberal-democrática que alude a la propensión de quienes detentan el poder a servirse a sí mismos y a su  fabilidad potencial. Partiendo de ahí –continúan- es natural describir a los mass media el papel de freno al público frente a los gobernantes y exhuma las evidencias de los abusos y errores de éstos.

Otro autor norteamericano Arthur Ranney ha señalado los orígenes de este modelo en la llamada “época progresista” de los Estados Unidos que abarca de 1890 a 1920. Se desarrolla entonces toda una generación  de periodistas que se sentían llamados a exponer los errores y engaños de los políticos, los empresarios y otros personajes situados en lugares importantes y que eran vistos como los mayores enemigos de la sociedad. Estas gentes intentarían  conseguir sus fines egoístas a expensas del público comprando elecciones  y corrompiendo funcionarios. Frente a ellos la prensa debería actuar como adalid de los intereses de los ciudadanos exponiendo los escándalos, promoviendo las reformas y suscitando movimientos del público en esa dirección.

El “modelo  adversario” que sitúa gobernantes y periodistas en dos trincheras enfrentadas se ha ido suavizando, sin embargo, porque como han señalado algunos especialistas (Blumler y Gurevitch) “la producción de mensajes políticos es una empresa conjunta” en la que participan políticos y periodistas. Se subraya así la necesidad de cooperación entre el poder y los medios que sería imposible desde una visión que los contemplara exclusivamente como adversarios.

El siguiente modelo llamado de intercambio responde a la necesidad que tiene la prensa y el poder a entenderse, que insiste en el hecho que pese a las tensiones, la relación se mantiene. Los autores Grossman y Rourke, que han estudiado las relaciones entre la Presidencia de los Estados Unidos y los mass media, ha insistido en este aspecto del intercambio. Sin embargo, no se trata de una relación de igual a igual. Esto no quiere decir que  haya que minimizar las posibilidades de los medios que siguen siendo muy fuertes, especialmente tras las fundamentales alteraciones que están teniendo lugar en los últimos tiempos, sobre todo tras el asunto Watergate. No obstante, estos famosos casos políticos norteamericanos desbordan totalmente el modelo de  intercambio al que nos estamos refiriendo y, desde muchos aspectos, parecen hacer más creíble el ya aludido modelo del adversario.

Los ya citados Blumler y Gurevitch no se sienten satisfechos con el modelo del intercambio que según ellos sólo atiende aspectos personales de la relación entre políticos  y periodistas, pero se descuida los aspectos formalizados, que entienden, son muy importantes. Creen efectivamente que entre el poder y los medios hay una cultura compartida formada por usos y normas, por lo general no escritas, que regulan la relación, hasta señalan mecanismos de arbitraje para los casos de conflicto.

Se incluirían entre tales usos la cláusula de equidad (fairness) que exige dar a los diversos partido políticos o grupos políticos u tratamiento igual o proporcional. Del mismo tipo es la regla del equal time que postula asignar espacios iguales a los diversos candidatos durante una campaña electoral en las emisoras de radio y televisión.

Otras normas de esta “cultura compartida” es la que exige mantener criterios de objetividad o las que obligan a mantener ciertos usos como el respeto a los embargos de informaciones, al anonimato de las fuentes, objeto del llamado secreto profesional de los periodistas, o las prácticas del denominado off-the-record.

Blumler y Gurevitch subrayan que los políticos y periodistas implicados en el proceso de la comunicación política tienen lógicamente distintos intereses y concepciones acerca de la relación. De hecho persiguen distintos objetivos, ya que mientras los periodistas están buscando principalmente atraer la atención de sus audiencias, los políticos intentan persuadir a esas mismas audiencias para que adopten ciertos puntos de vista sobre ellos o sobre sus partidos. Por todo ello, al lado de la mutua dependencia y de la necesidad de adaptarse unos a otros, existen frecuentes ocasiones de conflicto. Para resolverlos se han creado instrumentos y mecanismos  que van desde contactos entre distintos niveles  de las dos partes de la relación, hasta el recurso de diferentes cuerpos u organismos.

Otro intento de establecer un modelo para las relaciones  entre el poder político y los medios informativos es el de L. John Martin, que incluye al público como elemento fundamental para entender la relación. “el gobierno y los mass media en la sociedad moderna están unidas al público en un clásico triángulo de relaciones. Cada uno actúa sobre  y es dependiente de los otros  dos hasta el punto de que un análisis meramente dual de las relaciones  es un ejercicio estéril”. La inclusión del público tiene una lógica evidente pero, por otra parte, introduce un elemento de indefinición en el proceso. En efecto, mientras las relaciones poder-medios son relativamente fáciles  de medir y analizar, la acción de unos y otros sobre el público y los efectos producidos en él y a la inversa, plantean serias  dificultades de mensuración y valoración.

Finalmente en la ponencia presentado a la 31 Asamblea General del Instituto Internacional de la Prensa , celebrada en Madrid en mayo de 1982, con el título “The Relationship between Government and the Press in a free Society Remarks”,  afirmó que “la prensa actúa como lubricante para mantener en funcionamiento las ruedas de la democracia”..

También  asignó al público una función en el esquema pues “la mejor garantía de la integridad de los medios que son independientes del gobierno es el escepticismo del público junto con la voluntad del periodista individual de reflexionar escépticamente acerca de si está preguntando las cuestiones adecuadas y si está dando todas las respuestas”.






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